Niños expertos en ahorro

Los niños no son muy conscientes de la crisis y de los problemas económicos de sus padres. Es bueno que desde pequeños aprendan a gestionar su dinero y ahorrar. Te damos algunos consejos.
10 trucos para enseñar a tus hijos a ahorrar

10 trucos para enseñar a tus hijos a ahorrar

Afortunadamente para ellos, los niños suelen vivir al margen de los problemas económicos de sus padres. Y es bueno que sea así.

No obstante, es recomendable que expliquemos a los pequeños de la casa algunos conceptos relacionados con el manejo de la economía doméstica. De esta forma aprenderán a valorar el dinero que gastan los padres y conseguiremos crear en ellos hábitos muy útiles para cuando se conviertan en adultos.

Al contrario que otras materias que sí se aprenden en la escuela, los planes educativos apenas incluyen contenidos económicos.

Aunque hay que tener en cuenta la edad de nuestro hijo, ya que no podemos tratar igual a un niño de 4 años que a uno de 11, existen una serie de recomendaciones genéricas para enseñar a nuestros hijos el fundamento de la economía domésticaMyvalue, una aplicación on line que ayuda en la gestión de las finanzas personales, nos da estas ideas:

 

1. Establece una paga mensual o semanal. Así aprenderán a organizar su economía, al igual que tienen que hacerlo los padres con su sueldo, con el que tienen que afrontar todos los gastos del hogar.

2. Explícales de dónde sale el dinero. El esfuerzo que tienen que hacer los padres cada mes para conseguirlo. No se trata de ser alarmistas, pero sí de que sean conscientes de lo que cuesta ganarlo y lo rápido que se gasta cuando no planificamos bien nuestras finanzas. Los niños tienden a pensar que el dinero es ilimitado o, simplemente, ni se paran a pensar en ello.

3. Enséñales a crear un presupuesto en base a su paga mensual y revísalo con ellos a final de mes. No es cuestión de ser muy estrictos, pero sí de transmitirles la importancia de planificar.

4. Apuntar los gastos mensuales es una buena manera de controlar mejor el dinero, y darnos cuenta de la cantidad de gastos que realizamos a diario sin darnos cuenta.

5. Háblales de las ventajas del ahorro y lo importante que resulta contar con un colchón para imprevistos. Podés fijar un objetivo que le motive, por ejemplo, comprar un juguete.

6. Hazles ver la diferencia entre los gastos necesarios y los superfluos. Los niños son muy caprichosos y es difícil hacerles entender estos conceptos. Puedes emplear ejemplos sencillos para hacerle ver esa diferencia. Por ejemplo, explícale que no puede ir al colegio sin vestir –gasto necesario-, pero sí puede ir sin llevar siempre el último modelo de zapatillas de marca –superfluo-.

7. El mejor consejo es dar el ejemplo. Los niños se enteran de todo y copian las conductas de sus padres. Así que si por un lado les hablas de la importancia del ahorro, pero no eres capaz de demostrarlo con tu propio ahorro, será difícil que te crean.