La metáfora del árbol aplicada a las finanzas

Aplica la metáfora del árbol a tus finanzas personales.

En base a los resultados, sabrás cómo acomodar tu economía.

Muchas veces, el mundo de las finanzas personales puede resultar bastante confuso, sobre todo al momento de entender ciertos términos. Por eso se suelen utilizar elementos del día a día para que sea mucho mas simple de comprender. Hoy queremos contarte la metáfora del árbol. Que te ensañará como mantener controlado tus gastos y deudas.

Realicemos este ejercicio en conjunto, imagínate en primer lugar un árbol con sus raíces, troncos y ramas. No incluyas hojas, flores, ni ningún otro elemento.

En las raíces, coloca tus ingresos mensuales. A cada raíz le corresponde un ingreso. No pongas números, simplemente escribí el concepto por ingreso.

Si recibís un sueldo mensual, coloca “sueldo” en una raíz, si trabajas también como profesional independiente en algunos proyectos, coloca “proyecto x” en otra y sigue así con todos tus ingresos.

Ahora es el turno de las ramas, en cada una de ellas deberás poner los gastos. Todo lo que pagas mes a mes: teléfono, luz,  gasolina, alquiler, la salida al cine y cualquier gasto que tengas.

Cuando hayas hecho esto, es momento de analizar este árbol. Los escenarios que podrás ver:

Más raíces que ramas: Si es así, estás haciendo un buen trabajo y dudo que te falte dinero cada mes.

Más ramas que raíces: Como en la realidad misma, un árbol que tiene más ramas que raíces va a caer en cualquier momento, porque el peso de su parte superior vencerá a las débiles raíces que tiene. Es decir, si tenes mas gastos que ingresos será muy difícil que puedas tener buenas finanzas.

¿Te das cuenta? Los problemas económicos surgen porque tenes más ramas que raíces, entonces cualquier viento te derribará.

Ahora que tenes este concepto del árbol, busca cómo dotarlo de más raíces (ingresos) y cómo podar esas ramas innecesarias (gastos).